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La presión internacional aumenta sobre Pyongyang para que suspenda su prueba de misiles. |
Corea del Sur advirtió a su vecino que está dispuesto a suspender el envío de cargamentos de alimentos y ayuda para la agricultura -vitales para la empobrecida Corea del Norte- si no suspende su anunciada prueba de misiles de largo alcance.
El ministro de Unificación de Corea del Sur, Lee Jong-seok, declaró que si la prueba se lleva a cabo, Seúl tomaría medidas muy concretas para dejar en claro su desacuerdo.
Corea del Sur se une así a Japón, Estados Unidos y Australia, países que en los últimos días han advertido a Corea del Norte que responderán de manera severa si prosigue con sus planes .
En Washington, el asesor del presidente George W. Bush para la Seguridad Nacional, Stephen Hadley, aseguró que existen indicios cada vez más claros de que Corea del Norte se prepara para lanzar el cuestionado misil que, en teoría, tendría la capacidad de llegar a Alaska, en territorio estadounidense.
Vea: mapa con el alcance de los misiles norcoreanos
Hadley acusó a Pyongyang de estar aumentando la tensión internacional de manera deliberada.
Derecho soberano
El misil Taepodong norcoreano podría alcanzar EE.UU. |
Por su parte, un diplomático norcoreano de alto rango, Han Song-Ryol, reiteró en la sede de Naciones Unidas en Nueva York que su país tiene el "derecho soberano" de llevar a cabo esta prueba.
El Departamento de Estado de EE.UU. ha advertido que cualquier prueba de misiles violaría el compromiso adoptado por Corea del Norte en 1998 de evitar este tipo de actividades.
Pero Han aclaró que esa moratoria era válida mientras Corea del Norte estaba dialogando oficialmente con Estados Unidos.
Añadió que su gobierno todavía está interesado en resolver el conflicto a través de negociaciones.
El año pasado, Corea del Norte se retiró de las conversaciones con Estados Unidos, acusándolo de presiones financieras.
Analistas internacionales creen que Kim Jong-il está usando la amenaza del misil para forzar a Washington a regresar a la mesa de negociaciones.
Pentágono
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Ahora tenemos opciones que no teníamos en el pasado, y todas esas opciones se están considerando  Thomas Schieffer, Embajador EE.UU. en Japón |
Por ahora, el departamento de defensa de EE.UU. se ha negado a confirmar o rechazar informes de que habría activado su sistema de defensa antimisiles.
La Casa Blanca no ha señalado qué acción específica tomaría si Pyongyang lanza el misil, pero su embajador en Japón, Thomas Schieffer, dejó entrever la posibilidad de que el proyectil sea derribado.
El diplomático aclaró que su país tiene hoy mucho mejor capacidad para detectar misiles que en 1998, cuando Corea del Norte hizo una prueba.
Al preguntársele si EE.UU. estaría dispuesto a destruir el misil, respondió que "ahora tenemos opciones que no teníamos en el pasado, y todas esas opciones se están considerando", comentó.
Pyongyang ya provocó conmoción internacional cuando, en 1998, lanzó el Taepodong 1, un misil de largo alcance -unos 2.000 km.- que voló sobre Japón y cayó en el Océano Pacífico.

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